Alfonsina y el mar
Cansada y harta de luchar cuando no hay salidas convenientes, luchar por luchar, se desvanecen las apuestas a una guerra que hace mucho está perdida. Con un viento frío de compañero, los recuerdos de abrigo, y el mar de antídoto. Se lanzó a él, con impávida resignación, buscando y quizás encontrándo, la tan ansiada paz.
Te vaz alfonsina con tu soledad
que poemas nuevos fuiste a buscar
una voz antigua de viento y de sal
te requiebra el alma y la esta llevando
y te vas hacia allá como en sueños
dormida, Alfonsina, vestida de mar.

