Aquí mando yo
Sentada frente a mí, Guarandina escuchaba mis intentos por impresionarla. Yo le contaba alguna anécdota, una historia de mi niñez, mi vida, el ayer y el hoy. Ella solo fruncía el ceño, daba unas palmadas y se volvían a escuchar sus carcajadas burlonas. Al final como siempre, me indicaba que clavara la mirada en el monitor y escribiera sus palabras.
- Como vuelvas a tergiversar lo que te indico, te vas a arrepentir... ...eso mismo, donde más te duele...




Comentarios sobre Aquí mando yo
La conciencia mezclada con la experiencia e intuición, es lo que interpreto yo.
A veces no nos escuchamos nosotros mismos.