Carta a la nada
Acercándose ya el día del santo del amor: ayer, hoy y mañana... te confieso: no te quiero. Me siento hueca pero tranquila. Tranquilidad... que aburrimiento.
Por mi ventana se cuenlan las imágenes de un domingo festivo y dicharachero. Aunque el día no es cálido, como es costumbre, el cielo es gris y un viento cosquillante se rebela, la playa sigue estando hermosa. Ahora con una elegancia tranquila, majestuosa en su frialdad, cobijando amantes que a hurtadillas se acarician, mientras se protegen de las miradas curiosas. Curiosidad... que aburrimiento.
Las palabras son hermosas, reflejan nuestros pensamientos e inquietudes. Pero también pueden tornarse frívolas e irreales, me duele confesarlo, yo, que he amado las palabras y anhelo hacerlas mías con belleza. Entiéndeme, prefiero tu beso a ver escrito lo que sientes o siento. Prefiero tus caricias, a conformarme con recuerdos, quiero sentir. Sentimientos... que aburrimiento.
Y te miro, te beso, te toco, te siento y te hago mío en la irrealidad. Cómo cambiar, si al final... eres nada.




Comentarios sobre Carta a la nada
Epis. besos
Lo que no son aburridos son tus escritos, siempre picosillos e ingeniosos.
Por eso leerte a ti va totalmente en contra de él, sencillamente por eso, porque si el aburrimiento nos acompaña, leer tus visiones y perspectivas...nos sorprende.
Se te quiere.
Un beso.
Ay mujer que lindas palabras, ya hasta me dan ganas de meterme en la cocina a probar y hacer recetas para mi libro de pócimas y brebajes jejeje...
Muchos besos, y me agrada tenerte(tenerlos) por aquí.