Una cena enemistosa
- ¡Bienvenido a mi cena enemistosa! -le dije. Mientras sentía su mirada clavada en mi cuello. Él, enfadado por la ternura destilada en este día, ¡justo en este día!, observó la mesa furioso. Tomó unos cuantos sorbos de vino tinto, y probó el pollo con gesto desaprobatorio. Antes de escuchar sus quejas, me anticipé:
- Lo siento, con la escasez que estamos sufriendo no pude conseguir suficiente veneno, ni en el mercado negro hay. Ya no vamos a poder ni siquiera matarnos tranquilamente.
- ¿Y el mata-suegras?
- Amor, eso no te hará ni cosquillas.
- Está desabrida la cena, con lo poquito que le pusiste, ni un mareo alcanzará a darme.
- Tranquilo, vida mía, traje la artillería pesada, esta es la prueba de mi verdadero amor.
-¿Pero de qué diablos estás hablando?
Y saqué mi verdadero regalo: un corazón de terciopelo rojo, musical y hecho en china. Cuando lo presioné, la sala se inundó con aquella canción que yo sabía le encantaba: "te quiero yo, y tu a mí, nuestra amistad es lo mejor, con un fuerte abrazo y un beso te diré..." mientras él caía en el suelo, fulminado por un potente infarto. Aquel día lo amé.




Comentarios sobre Una cena enemistosa
te mando un beso Señorita
Nacho
Ay epis, si yo ya te tenía preparado un menú especial chico, vas a dejarme con la comida fría jejejeje. Para ti prepararía algo como tú, especial y bello (aquí va una picada de ojo)
Guarandina, coqueteando y tal...
Ufffff, si me invitas algún día traeré alguien que haga de provador primero... o estas recetas son sólo para el sexo opuesto?
Me encanta tu ingenio bruji.
Ya sabes...se te quiere linda.
Besos
La comida es aplicable a todo público, chicas no temais jejejeje.
Epis, coloradito seguro te debes ver más guapo, y ya paro, que mi imaginación vuela.
Saludos, y gracias por estar.
Jjeje.
Tienes un estilo único y definitivamente muy original.
¡Saludos!