Divinas Vacaciones
...y Dios creo al hombre a su imagen y semejanza...
Sentado en su gran sillón, Dios pensaba en tomarse un día libre, eso de estar todo el tiempo vigilando mundos y todas las especies del universo, era tan estresante que ya empezaba a necesitar un descanso. Dejó la cerveza a un lado y resolvió convertirse en humano por un día, hacía tiempo que no visitaba aquellas zonas, buscó un espejo y su reflejo le mostró un atractivo hombre moreno, con grandes ojos negros, alto y con porte atlético.
En unos minutos estubo en una gran ciudad, había autos y personas que caminaban apresuradamente a destinos desconocidos, como resolvió ser un humano más del montón y no utilizar sus poderes, se dirigió a un transeunte:
- Buenos días, podría usted ser tan amable de indicarme en que ciudad me encuentro.
- No tengo tiempo para tonterías, ¡pendejo!
Dios se sorprendió de la falta de cortesía del humanos y luego se enfuerció, cerró sus hermosos ojos por unos minutos y se dijo a si mismo: "Juan Carlos Smith Tovar, Av las Delicias, nro 21. Tú, grandísimo cabrón, serás la primera víctima del terremoto que se producirá la semana que viene". Decidió quitarle importancia al incidente (por ahora) y para olvidarse del mal rato buscó el burdel más perverso de la ciudad, ya estaba harto de los angeles complacientes del cielo.
- Buenas tardes señor ¿en que puedo servirle?- Dios observó que por lo menos ahí lo trataban con buena educación.
- Quisiera estar con la mujer más atractivamente diabólica que dispongan.
- Perfecto señor, ¿alguna disposición en especial?
- Si, me gusta el sado-masoquismo y quisiera...
...¡Aaaah! en aquellas horas Dios se sintió como en el cielo...
Saciados los santificadamente ardientes y lujuriosos deseos carnales de nuestro Señor Todopoderoso, este regresó a su inmenso sillón blanco, muy contento por el carnet de afiliciación que en el burdel "Las Delicias Divinas" le habían regalado (claro, también influyó la buena paga que nuestro siempre generoso Padre Santísimo ofreció a tan espléndida casa de recreación).
Y así, nuestro máximo jefe volvió a la rutina diaria, con una inmensa sonrisa en el rostro y convencido de que debía tomar vacaciones más seguido y visitar con más frecuencia la Tierra.




Comentarios sobre Divinas Vacaciones
Madre mía...a mí me ha encantado, pero a más de uno/a le va hervir la sangre jaja.
Escribes muy bien en serio, eres mordaz. Sí esa es la palabra mordaz.
Mis respetos.
Gracias Anna
No debería molestar el hecho de que los "dioses" sientan deseos iguales a los nuestros. Particularmente soy atea y solo creo en mis instintos (acertados y errados) que en definitiva es lo único con lo que contamos, y por eso te decía no tengas miedo, tus decisiones son tuyas y si tu no piensas en ti (¿quién lo hará?) en fin, que tampoco soy amiga de sermones...
Gracias por estar