¿Dónde estás?
Siempre he sido mala para mostrar mis sentimientos a la gente que aprecio. Soy ácida, descarada y hasta algo cínica. No es que sea un ogro, es que a mi boca le cuesta pronunciar las típicas palabritas acostumbradas de cariño y afecto. No cuesta nada decirlas, es cierto, pero para mí es más importante las acciones que las palabras.
El caso, es que al menos por éste medio, tan sólo somos palabras que van y vienen, cargadas de dulzura o desprecio, según el ánimo que tengamos ese día. También hay preferencias en estos caminos, porque son tan largas las opciones, que no nos alcanzaría toda una vida para llegar a recorrerlos por completo. Yo tengo mis preferencias, y soy tan egoísta que no me gusta ver esos espacios vacíos por mucho tiempo, si, egoísta, sólo pienso en la manía que tengo de ir devorando palabras, y cuando esas palabras ya no están, las extraño y solo quiero volverlas a ver, pero no se confundan, es puro egoísmo.
Esto ahora me está pasando con RETADOR, no me gusta ver ese espacio vacío, ¿cuando volverá a casa el hijo pródigo? aquí le espera un café bien caliente y reconfortante, es más, hasta aprendería a hacer un café divino para ofrecerle. Ya sé que hemos tenido algunas diferencias, y que le he tratado muy duro en ocasiones, y no me arrepiento porque se lo merecía, pero en otras, el ha sido tan amable y yo tan injusta y desconfiada... Además hay otras razones: quién me llevará la contraria, quien discutirá conmigo, quién me dará guerra, con quién compartiré post, a quién le pelearé ahora y con quién me enfrascaré en un toma y dame de comentarios, pues no, aquí todos somos una parte especial, y él tiene su buen pedazo...
Este post, lleno de palabras, pretende ser una acción para decirle que: "no se valora lo que se tiene, hasta que se pierde"
Espero que sus vacaciones sean temporales, que aquí le quiero ver dando caña...
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