El control
De fondo, "El día que me quieras" de Gardel, siempre la calmaba, cuando tenía que esperarlo hasta altas horas de la noche. La aguja en desorden se hundía en la tela, hacía rato que el bordado era un desastre, pero tenía que ocupar su mente en algo. Altagracia, ni se percataba de las lágrimas que caían por sus mejillas. Recordaba cuando iban juntos a pasear al parque y él le insistía para que lo empujara en los columpios, "Abuelita, abuelita, fuerte, ya casi vuelo"
¿En qué momento cambió todo? ¿Cómo creció tan rápido? ¿Por qué se habían separado?
Iban a dar las dos de la mañana, cuando la puerta se abrió. Ahí estaba él, con los ojos rojos, la mirada lejana y ese caminar tan pausado, para ser de un muchacho en plena adolescencia.
- ¿Qué haces despierta?
- Cariño, ya sabes que no puedo dormir, hasta que estás aquí. Sabes que me preocupo.
- Innecesariamente...
- Ricardito, no entiendo que te pasa, por qué siempre estás así.
- ¿Cómo así?
- Extraño
- Cosas mías, ya no me fastidies tanto abuela, estoy bien, no necesito ayuda de nadie, yo lo controlo, te lo juro, yo lo controlo - Y empezó a reír de forma compulsiva, ante la mirada atónita de su abuela.
"Ay Ricardito, como te controlo, hijito" pensaba Altagracia, mientras se arropaba y se preparaba a pasar otra noche triste y en vela.




Comentarios sobre El control
Ese misterio que se escapa entre tus letras Guarandina, es como una miel que ademas de rica se pegotea en todas partes de mi interes...un saludo a la habilisima brujita de anteojos culo de botella...¿son verdes?...
PD: sos muy habil e inteligente, lo sabias?
Y los fulanos culos de botella... este... pues no son verdes... pero si muy horribles... aunque igual no se me ven tan mal (intento darme ánimos jejeje)
Besotes