Estás aquí
Mi cara, mis facciones, mi actitud, todo en mí es fuerte, aprendí a valerme por mí misma, intentando lo menos posible depender de los demás y no es aislamiento es libertad.
Tú eras tan igual a mí, no, en realidad eras mucho más fuerte que yo. Intentamos mantener la calma, sobrellevarlo de la mejor manera, tu eras fuerte por mí y yo era fuerte por ti. Y te veía luchar con uñas y dientes, repitiendo una y mil veces "nada podrá conmigo, nada podrá conmigo" mientras el antídoto iba corriendo por tus venas... "esta vez si funcionará cariño, ya verás, tengo fuerzas, tu también ayudame a tenerlas". Sin poder evitarlo, me hacías amarte cada día más. Dentro de ese cuerpo debil, delgado y cansado yo veía a mi guerrero, valiente, luchador, fuerte, peleando todos los días contra la muerte mientras yo me tragaba las lágrimas y aprovechaba cualquier oportunidad para demostrarte lo orgullosa que estaba de tí.
En mi adolescencia solían gustarme los hombres más guapos y exitosos, pensaba que un rostro y un cuerpo atractivo era lo mejor que podía ocurrirme. Cuan equivocada estube, y cuantos tropezones tuve que darme para comprender que el verdadero exito de una pareja está en ese conocimiento que va surgiendo con los años venideros, en comprender y aceptar los defectos y en admirarse mutuamente.
Pero hoy ya no puedo soportarlo, lo tengo atragantado y es una dura y pesada carga. Tengo que llorar, desahogarme, gritar y expulsar toda esta rabia, una rabia ciega que no puedo controlar, son demasiados silencios, innumerables batallas perdidas, se agotaron las ilusiones y esperanza, ya solo me queda tu ausencia, tu recuerdo, mi anhelo y un par de lágrimas pidiendo permiso para venir a saludarme.
Hoy solo quiero dormir pensando que todo es un mal sueño, despertar alegre y buscarte al otro lado de la cama, quitarme este olor a flores humedas, y conformarme con imaginar que aún sigues aquí.




Comentarios sobre Estás aquí
Esas ausencias de las que escribes son las más dolorosas, ya que te dejan una gran sensación de perdida.
Son cicatrices en el alma.
Un abrazo.
Aunado a ese trago amargo que te deja la lucha a mitad de camino.
Gracias por estar, Anna
Gracias Guarandina, ojala por los nuevos lares siga teniendo vuestras excelentes visitas y comentarios.
Un saludo
Lince Hablador Juanito
Besos