IV Acto. La Llave del Tamaño
viene de: http://discutidor.obolog.com/p/acto-iii-la-verdad-de-guarandina-30391
¿Tendría ella algo de paranoica?, ¿le estaría mintiendo Guarnolfo?, ¿sería Guarnolfo quien decía ser?, ¿RETADOR de verdad la amaba, o era que a falta de pan…?
Todas estas interrogantes revoloteaban por la cabeza de Guarandina, aunque en el fondo lo que más le preocupa, casi hasta llegar a un terror desenfrenado era ¿dónde, carajos, había puesto Guarnolfo sus amados culos de botella?
Antes de dar el gran paso y utilizar la “Llave del Tamaño”, Guarandina le pidió a RETADOR que la dejara sola por unos momentos. Púsose, a repasar todo lo ocurrido y cayó en cuenta, que habían muchas verdades debajo de la mesa.
La actitud soberbia y altanera de RETADOR, no encajaba con su ahora tierno, dulce y adorable amante. Unos cuantos demonios llevaba a cuestas, y eso a ella le daba escalofrío. Por otro lado, él siempre había sido tan amable y atento, que ella no podía evitar sentir una irremediable pasión que cada día crecía más, para su desgracia o fortuna.
La vida le había enseñado que uno nunca debe darse por vencido; jamás mostrarse, tal cual, con seres de dudosa confiabilidad; nunca anticipar los próximos pasos que se darán; huir no era una salida ni siquiera una posibilidad; estar alerta y observar el terreno, sobre todo, cuando se pisan tierras desconocidas; y lo más importante: la mejor defensa es el ataque.
Eso, estaba bien llevarlo en mente cuando se sale del hogar a luchar, pelear, sobrevivir y ganarse el bocado diario, pero no, cuando lo que se busca en distraerse y olvidar los pesares mundanos. Tornábase, aburrida y decepcionante, esta faceta encontrada, cuando ella y “los otros” incluido RETADOR, en el fondo buscaban lo mismo: pasar un rato ameno. Pero las cartas estaban sobre la mesa, con las reglas del juego, bien definidas.
El paso estaba dado, no había cabida a un marcha atrás. Buscó a RETADOR y moviendo juntos la Llave del Tamaño, quedaron de inmediato reducidos, como si de juguetes minúsculos habláramos. Pequeñitos, sorprendidos, desnudos y avergonzados, se miraban unos a otros. Algunos corrieron a esconderse, otros todavía no salían del shock producto del impacto de verse convertidos en casi nada.
Allí, estaban todos, exactamente iguales, sintiéndose como enanos en una ciudad que cobraba una vida, aspecto y esplendor distinto. Ellos, eran solo una diminuta partícula que componía aquella ciudad, que a su vez, era nada, ante la grandiosa majestuosidad del universo.
Mientras RETADOR miraba sorprendido la escena, notó que algo extraño estaba pasando y un terror escalofriante recorrió su cuerpo.
Al verla a ella, justamente a ella, y recordando a la serpiente que había hablado a Guarandina, las palabras del viejo maya empezaron a resonar en su mente “… y Quetzalcóalt intentará confundirlos…” Entendió la verdad amenazante, mientras EstrellaWendy iba creciendo más y más con un esplendor y brillo que cegaba la vista de todos los que asombrados, la miraban. Quedó convertida en un gran sol, la vieja leyenda maya estaba comenzando a cobrar vida, ante todos, Nahui-Ollín se había rebelado.
V Acto. La Reconquista. Pronto en el blog de RETADOR.


