Lamentos
Lástima que nunca antes había estado tan hermosa, y si eso no fuera cierto, nunca lo noté.
Lástima que jamás se habían preocupado porque me viera tan linda.
Lástima que ese día, solo me lloraran con lamentos desgarradores, patéticos y grotescos.
Lástima que todo mi esplendor lo opacaban las luces infernales de tan extraña comedia.
Lástima que solo me querían consigo y ni siquiera sabían para qué.
Lástima que mis diez minutos de fama fueron sorteados en un final que yo no elegí.
Lástima que ahora es que se dieran cuenta de que existo.
Lástima de los rigurosos protocolos a los que me vi sometida.
Lástima que no pudieran mirar como me reía de unos cuantos, escupía a otros y abrazar a algunos.
Lástima que el amor se pesa a litros de lágrimas.
Lástima por el calor, el cansancio, la sed y su dolor.
Lástima que esta vez no pueda sentir pena por ellos o por mí.
Lástima que ahora este sola.
Lástima, ya eso no importa.
Lamentos, de una cualquiera, que sentía tristeza por su mortaja.


