De pactos y otras tracalerías
Lucía creía que su vida no tenía sentido. Había pasado los últimos años intentando ser la mejor, olvidando sus propios deseos. Cuando estaba sola sentía un vacío incómodo en el pecho y entonces se lanzaba a la búsqueda de nuevos proyectos con los que rellenar los espacios en blanco.
Un día le conoció por casualidad, lleno de silencios y serenidad. Le agradó no tener que pasar la velada escuchando, como era costumbre en sus citas, todas las hazañas del otro. Él era muy reservado y divertido y ella volvía a ser feliz. Intoxicada de deseo, aparcó las inconformidades y se lanzó a disfrutar el momento: Vivamos el presente.
Sabía que el sentimiento era provisional, maduraba en íntima camaradería o se extinguía. En cambio, su vacío seguía innerte, esperándola, ganando puntos por acumulación, riéndose cínicamente de los débiles parches con los que ella intentaba curar su corazón.
"No se puede querer a un ángel, si antes, no haces un pacto con tus demonios"




Comentarios sobre De pactos y otras tracalerías
Profundo, bello, filosofal... Un placer para mis castigadas neuronas.
Totalmente de acuerdo, Guarandina, hay que estar negociando constantemente.
con los ellos.
Ese vacío es el responsable de nuestra inconformidad, pero también es la respuesta a todas nuestras preguntas.
¡Saludos Señorita como le diría mi amigo Epis!
Lo de Señorita esta patentado bajo licencia 44589 amparada en el articulo 458 del reglamento de patentes oficilaes del mundo, pero mi amigo duhamel es libre usar esa patente cuando desee.
Coincido con Wendy, en cuanto a la negociacion constante.
Saludos SEÑORITA,
Jejeje Epis...
hay que pactar con ellos, y también con el ella que nosotras llevamos dentro, porque ese ella no siempre es visto y apreciado y cuando ellos no hacen ese trabajo...debemos hacerlo nosotras.
¿Pactar con los demonios?...pues bueno, si es necesario ¿por qué no?.
Hala a disfrutar.
Bss.
Gracias amigo por prestarme tu patente.
Y a la señorita (ahora con autorización) con respecto al comentario que me dejaste en mi blog, pues supongo que hay momentos para ser serio y momentos para echar relajo, aunque me dejas con curiosidad de por qué dices lo que dices. Besos!!!