Hace dos semanas, en la ciudad donde vivo se organizó una marcha en contra de la reforma constitucional, es primera vez que se organiza una de estas movilizaciones aquí y sobre todo, tiene tanto apoyo de la gente, ya que nuestra ciudad siempre había sido mayoritariamente afecta al estado, con gobernadores y alcaldes ‘rojos rojitos' (que ahora están con el NO) que no se interesaban por, como en otras ciudades, organizar marchas invitando a la gente a salir a la calle a protestar pacíficamente. Me animé a seguir el trayecto, con mucho sigilo, por lo trágico que en ocasiones suelen finalizar estas marchas, y debo reconocer que la experiencia fue muy buena.
El venezolano tiene fama de ‘jodedor', ‘echador de vaina', dicharachero, jovial y haciendo acopio de ese característico humor negro que solemos tener, se inventaban consignas cómo: "el estudiante, arrecho, reclama sus derechos", "y no, y no, y no nos quitaran el derecho a protestar", "pueblo, madura, la reforma es dictadura", ésta cuando íbamos por las calles comerciales: "no somos chavistas, abran los negocios" pero lo que más me sorprendió fue la particular versión de la canción QUE VIVA ESPAÑA de Manolo Escobar donde en vez de corear el típico que viiiiva españaaa, decían: por quéeeee no te callaaass. Muy irrespetuoso, es cierto, pero si el comienzo de todo ese discurso agresivo, grosero y violento viene del estado ¿con que moral puede reclamar algo?
Todo viene ocurriendo por los próximos comicios electorales (éste domingo) donde elegiremos un NO o un SI a la Reforma Constitucional presentado por el Presidente de la República y la Asamblea Nacional. Una reforma que le quitará autonomía al Banco Central de Venezuela, que convertirá a las fuerzas armadas en fuerzas armadas Bolivarianas al servicio del estado, que legitimará la reelección indefinida, que le sumará un año más al período presidencial (primero eran 4 luego con la constitución del 99 pasó a ser 6 y ahora serían unos 7 años), que suspenderá las garantías en estados de excepción, que convertirá a nuestro país en una nación oficialmente socialista y anti-imperialista...
Claro, ésta reforma también tiene sus carnadas, como la reducción de la jornada laboral a 6 horas (añadiendo que las dos horas quitadas podrán ser usadas para la construcción de una patria socialista) y la creación de un fondo para que todos aquellos trabajadores informales (taxistas, buhoneros, peluqueros y demás) tengan pagadas sus vacaciones, utilidades, aguinaldo y seguro social. Medidas que no necesitan de una reforma constitucional para poder ser aplicadas, si en verdad esa fuera la disposición del estado.
Adelantarme a dar un apresurado resultado de las jornadas electorales, sería absurdo, ya que hasta ahora el estado no ha perdido ninguno de todos los que se han venido dando. Pero si observo que nunca antes éste gobierno había sido tan impopular y la gente había mostrado tanto desprecio y tan abiertamente. Sea cual fuere, el próximo resultado, creo que por lo menos la mayoría sin importar el partido político o la ideología que compartamos, estaremos de acuerdo en que necesitamos y urgentemente: PAZ, abastecimiento de los productos de primera necesidad, y un soberano que no ande pisoteando nuestra dignidad ante el mundo.