Mi día de suerte
Comenzaban mis largas vacaciones y sentía el cansancio agolpándose en mi cuerpo. Hace cinco años que no paraba de trabajar y no sabía que hacer y como actuar, aunque venía pensando hacer un viaje, quizás un crucero.
Mientras me decidía, prendí el computador, ese aparatejo que tenía tan pegados a mis nietos, la verdad no lograba comprender por qué. Sabía utilizar lo básico, y me entró la curiosidad por eso de "navegar" por Internet. Un par de click y ya tenia abierto mi navegador, cómo era que se escribía: ¿gugle? ¿gogli?, ah sí, ¡google! ahora tenía que pensar que poner... ¡eso era! curazao y aruba, ya que tenía supuestamente tanta información a la mano, haría un poco de turismo virtual para decidir el lugar de mis vacaciones.
Tenía tantas opciones de páginas web relacionadas con mi fantástico destino, que tuve la brillante idea de dar click a la primera. Todavía no había terminado de cargar el sitio cuando apareció un mensaje en colores fosforescente que decía: ¡USTED ES EL VISITANTE NÚMERO 99.999! ¡FELICITACIONES! Acaba de ganar un crucero por el Caribe...
¡Wow! sentí deseos de gritar de la emoción, nunca en mi vida había ganado algo, este si que era mi día de suerte. Justo yo pensaba en un crucero y ahora resulta que me había ganado uno y completamente ¡gratis!.
Pulse el botón que me señalaban y este me dirigió a una página que era como una especie de formulario, un momento de duda cruzó por mi mente, pero no puedo ser tan desagradecido, con la gente que tan amablemente pagará mi viaje. Coloqué mi nombre, apellido, cédula de identidad, dirección, teléfono, email y el número de mi cuenta bancaria. Entonces, me informaron que en un par de días podría comenzar mi crucero, que ellos me llamaban.
Ya tengo las maletas listas, hasta me compré una tanga y el bronceador... estoy tan emocionado. Hace tres días que no duermo esperando la llamada, mi hija me dice que soy un viejo loco por creer en esas cosas, pero yo confío en la gente, y si ellos me dieron su palabra de que me llamarían, así será. Seguro tuvieron un inconveniente, quizás un día muy ocupado, todos somos humanos, cualquiera puede tener un olvido.
Apuesto lo que sea, a que mañana si me llaman... ¡si señor!
Nota de la woman fatal author: Los mensajes que contienen mi blog en su totalidad, son creados con la única y exclusiva finalidad de captar la atención de algún editor guapísimo que por casualidad se pase por aquí, haber si se anima a publicar "El libro de recetas mágicas de mi "abuela"" una tentadora y atractiva excusa para traspasar kilometros de mares en mi escoba, solo para veeeeeeeeeeeeeeeeeeerlo, digo, digo, digo, para que edite mi libro... ¡ups! Amigos bloggers, crucen los dedos y deseenme suerte.
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Adios
Se había levantado a las tres de la madrugada, confiando en que el sueño profundo a esa hora, sería su fiel compañero. Para no ser descubierto antes de tiempo, con sumo cuidado se bañó, arregló y con maleta en mano la observaba en la cama, una imagen borrosa por la oscuridad. Tan serena, dormía plácidamente. La piel que tantas veces había recorrido, con pasión desmedida, que quemaba, ardía mientras se amaban… en aquel tiempo, en que la rutina no había acabado con la capacidad de descubrirse cada día.
Ahora, habían otros sabores en su mente, una boca joven que lo hacía sentir más seguro, una boca que lo llamaba con una atracción irresistible. Partía, dejando un resto de su corazón con la que ahora dormía, se iba, con el fantasma de los buenos recuerdos arraigados en el alma.
Abuelo
¿Dónde se habría metido ese viejo loco? Hacia rato que lo buscaba y como siempre, le gustaba divertirse observando como yo, preocupada lo llamaba y trataba de encontrarlo por todos los rincones de la casa. Su vuelta a la niñez era cosa de pocos años, primero comenzó jugando con la comida: “guerritas… ¡la sopa voladora!” y el ‘cuajao’ de la risa, viéndome limpiar los restos de comida de que habían ido a parar a mi cara. Luego empezó a desobedecer, gritar, rebelarse y comportarse como un niño malcriado y majadero.
—Abuelo Teodoro, ya basta, no estoy jugando, ven aquí ¡ahora mismo! — dije, casi gritando. Empezaba a colmar mi paciencia. A mis 21 años ya no soportaba esos juegos tan infantiles y estúpidos. Me resultaba tan increíble ver a un hombre que antaño había sido tan correcto, formal, intelectual y serio, convertido en un muchachito, algo rejuvenecido por la actitud ahora tan irreverente y vivaracha, pero insoportable… era como criar un niño. Y a mi todavía no me había tocado esa etapa, para estarla viviendo prematuramente y con mi abuelo, un hombre al que hasta hace poco respetaba, admiraba y hasta temía un poco.
Recorrí todos los acostumbrados escondites que utilizaba para hacerme enojar. Cuando pasé por el baño ubicado en el fondo de la casa, escuche la ducha abierta, podía oír el agua y un leve gemido, un lloriqueo casi en forma de susurro. Corrí abriendo la puerta muy asustada pensando que mi abuelo bañándose, quizás había resbalado con el piso resbaladizo, mientras entraba en el baño imaginaba a mi abuelo tirado en el suelo, llorando y con una herida en la cabeza mientras el agua en el fondo empezaba a tornarse roja…
Pero el cuadro que me encontré fue tan distinto, casi chistoso. El estaba sentado en una esquina del baño, intentando quitarse una de mis camisas más ceñidas. ¿Cómo diablos había logrado ponérsela? Quizás nunca llegue a saberlo. Lloraba de rabia, vergüenza y hastío, completamente sonrojado. Luchaba intentando quitarse la pieza de lycra que tercamente se negaba a salir de su cuerpo. Parecía un travesti fracasado y cansado.
—Abuelo… ven, déjame ayudarte.
—Margarita Concepción, sal en este mismo instante de aquí.
—Pero abuelo…
—¡Nada! yo puedo hacerlo solo, no te confundas, aún sigo siendo un hombre.
IV Acto. La Llave del Tamaño
viene de: http://discutidor.obolog.com/p/acto-iii-la-verdad-de-guarandina-30391
¿Tendría ella algo de paranoica?, ¿le estaría mintiendo Guarnolfo?, ¿sería Guarnolfo quien decía ser?, ¿RETADOR de verdad la amaba, o era que a falta de pan…?
Todas estas interrogantes revoloteaban por la cabeza de Guarandina, aunque en el fondo lo que más le preocupa, casi hasta llegar a un terror desenfrenado era ¿dónde, carajos, había puesto Guarnolfo sus amados culos de botella?
Antes de dar el gran paso y utilizar la “Llave del Tamaño”, Guarandina le pidió a RETADOR que la dejara sola por unos momentos. Púsose, a repasar todo lo ocurrido y cayó en cuenta, que habían muchas verdades debajo de la mesa.
La actitud soberbia y altanera de RETADOR, no encajaba con su ahora tierno, dulce y adorable amante. Unos cuantos demonios llevaba a cuestas, y eso a ella le daba escalofrío. Por otro lado, él siempre había sido tan amable y atento, que ella no podía evitar sentir una irremediable pasión que cada día crecía más, para su desgracia o fortuna.
La vida le había enseñado que uno nunca debe darse por vencido; jamás mostrarse, tal cual, con seres de dudosa confiabilidad; nunca anticipar los próximos pasos que se darán; huir no era una salida ni siquiera una posibilidad; estar alerta y observar el terreno, sobre todo, cuando se pisan tierras desconocidas; y lo más importante: la mejor defensa es el ataque.
Eso, estaba bien llevarlo en mente cuando se sale del hogar a luchar, pelear, sobrevivir y ganarse el bocado diario, pero no, cuando lo que se busca en distraerse y olvidar los pesares mundanos. Tornábase, aburrida y decepcionante, esta faceta encontrada, cuando ella y “los otros” incluido RETADOR, en el fondo buscaban lo mismo: pasar un rato ameno. Pero las cartas estaban sobre la mesa, con las reglas del juego, bien definidas.
El paso estaba dado, no había cabida a un marcha atrás. Buscó a RETADOR y moviendo juntos la Llave del Tamaño, quedaron de inmediato reducidos, como si de juguetes minúsculos habláramos. Pequeñitos, sorprendidos, desnudos y avergonzados, se miraban unos a otros. Algunos corrieron a esconderse, otros todavía no salían del shock producto del impacto de verse convertidos en casi nada.
Allí, estaban todos, exactamente iguales, sintiéndose como enanos en una ciudad que cobraba una vida, aspecto y esplendor distinto. Ellos, eran solo una diminuta partícula que componía aquella ciudad, que a su vez, era nada, ante la grandiosa majestuosidad del universo.
Mientras RETADOR miraba sorprendido la escena, notó que algo extraño estaba pasando y un terror escalofriante recorrió su cuerpo.
Al verla a ella, justamente a ella, y recordando a la serpiente que había hablado a Guarandina, las palabras del viejo maya empezaron a resonar en su mente “… y Quetzalcóalt intentará confundirlos…” Entendió la verdad amenazante, mientras EstrellaWendy iba creciendo más y más con un esplendor y brillo que cegaba la vista de todos los que asombrados, la miraban. Quedó convertida en un gran sol, la vieja leyenda maya estaba comenzando a cobrar vida, ante todos, Nahui-Ollín se había rebelado.
V Acto. La Reconquista. Pronto en el blog de RETADOR.
Cucú
Mi principal preocupación era llegar puntual. Un gran día era aquel y solo faltaban unos minutos para la media noche. Hacía 30 minutos con 12 segundos que estaba listo. Me paré frente al reloj y esperé a que mi amigo el cucú, me informara que había llegado el momento.
Pero el pajarito solo salió y me arrancó los ojos. Lo peor de todo es que el desgraciado, ni un cucú me dijo.
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II Acto. El Nacimiento de Obolog
Nota de Guarnolfo: te lo prometí RETADOR, y no te fallaré, la verdad sea dicha y que sea lo que dios quiera. Utilicé solo por casualidad el blog de Guarandina, ya sabes como soy de maniático, confesaré siguiendo el estilo de esta Bruja.
Guarnolfo intentaba volver a su rutina diaria. Hacía solo dos semanas que había sido declarado nuevamente como “persona cuerda” Esta vez si estaba dispuesto a reincorporarse a la sociedad, ahora si sabría disimular.
La vida en el Sanatorio, esos años pasados en una oscura soledad, intentando comprender a todos los ángeles y demonios que llevaba dentro, pertenecía al pasado. Se había propuesto engañar a sus psicólogos y lo había logrado. Dentro de sus múltiples personalidades, hacía tiempo que tenía procesado el de “un tipo normal” y ahora si, que no se le saldría todo de control.
El sufría de una extraña enfermedad, un caso muy particular de esquizofrenia crónica, alucinaba con personajes creados por su subconsciente y solo era cuestión de minutos y hasta segundos para que pasara de ser un resentido a un poeta.
Sus médicos estaban muy sorprendidos por los avances que había tenido en los últimos meses. El comportamiento lúcido y sobrio “libre de locuras” era ahora su estado natural y por ello decidieron otorgarle el beneficio de la duda, ofreciéndole una nueva oportunidad, con boleto a la libertad incluido.
Las primeras semanas fuera del sanatorio fueron muy tranquilas, Guarnolfo en verdad había mejorado, seguía siendo un loco polifacético, pero ahora con la peculiaridad de poder observarse a lo lejos. ¿Han escuchado hablar de los viajes astrales? Algo parecido, pero él no viajaba, solo se observaba a sí mismo cuando interpretaba algún personaje creado por su mente enferma. Todos estos “fantasmas” eran él, pero a la vez, no era ninguno, porque en el fondo había perdido su identidad.
El estar consiente de su locura, no poder contenerla y a la vez tener que disimular ante los demás, le producía mucha presión. Por unos minutos despejó su mente, observo su alrededor mientras pensaba en algo que pudiera utilizar como una forma de canalizar toda su locura. Miró y dio una vuelta a su habitación, hasta que se le ocurrió una gran idea… ¡la computadora! Eso era, utilizaría todos sus conocimientos informáticos para crearle un mundo a todos sus personajes.
Base de datos, páginas webs, programación, intrincados algoritmos para ofrecer seguridad, una interfaz amigable y mucha creatividad, dieron como resultado a: ¡Obolog! La casa de todos sus personajes.
Había comenzado la carrera, ahora no podía parar. Cada cierto tiempo iniciaba un nuevo blog, alimentaba otro o creaba un nuevo personaje (los bloggers) A veces estos imitaban tanto la vida real que se podían observar peleas, enamoramientos, camaradería, cariño, odio, repulsión entre los diversos personajes. Ahora su vida estaba totalmente inmersa en ese mundo virtual, pegado día y noche frente a la fría pantalla del ordenador.
Dentro de todos estos “fantasmas” había uno que salía por completo de la línea general: RETADOR. Este, era su orgullo, su gran obra maestra. Un personaje vacío que patrullaba por Obolog. El observaba a los demás, los analizaba, interpretaba sus palabras, estableciendo nexos de empatía o discordia con algunos. Nadie estaba a salvo, en cualquier momento, toda la información que iban regando los demás personajes a través de mensajes o comentarios por toda esta extraña comunidad cibernética, serían utilizadas en su contra, para destruirlos de forma cruel y despiadada, con el fin de hacer daño o por lo menos, dejarlos en ridículo. Algunos personajes habían muerto, se habían mudado o permanecían atrincherados resistiendo con valentía.
RETADOR, era el que más poder tenía, lo sabía y se aprovechaba para causar daño, de una manera magistral, inteligente, culta, escudándose en frases políticamente correctas para ofender, pero eso sí: con mucha elegancia.
Todos los personajes creados por Guarnolfo creían ser reales, solo RETADOR comenzó a sospechar la terrible verdad y en una crisis de vanidad está comenzando a difundir sus dudas por Obolog. Poco a poco, RETADOR se fue convirtiendo en un monstruo. Aun no sé, como pudo lograr, entrar en la mente de Guarnolfo. Desde hace días está dentro de su cabeza, gritándole: ¡confiésalo!, ¡confiésalo!, ¡confiésalo!
Lo que el nunca pudo imaginar, eran las consecuencias de que todos los personajes de Obolog cayeran en cuenta de su estado. Porque él, también estaría perdido.
Nota de Guarnolfo: No sé lo que pueda pasar, a partir de ahora. Si logramos sobrevivir, quizás RETADOR tome represalias, porque él no quería que yo lo dejara al descubierto. Siguiendo su estilo, quizás le dedique unos cuantos mensajes a Guarandina en su blog. “Críticas literarias” Pero no se engañen mis amados bloggers, serán palabras de un joven despechado, recuerde que del amor al odio solo hay un paso, y es que RETADOR, aún no quiere aceptar, que esa bruja ¡es la mujer de su vida!
Sigue en: http://discutidor.obolog.com/p/acto-iii-la-verdad-de-guarandina-30391
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Ella
Hace algunos meses que lo escribimos juntas, en aquellos días ella todavía estaba viva. Hoy quizás por lo gris de la noche o quizás por la canción que escucho, me ha venido a la mente. La recuerdo hermosa, guerrera, rebelde y muy ácida. Es curioso, como el tiempo no logra quitarme este nudo tan desagradable que se forma en mi garganta cuando al leerlo, todavía puedo verla.
Cuando sientes como la vida se te va apagando poco a poco, tu cuerpo comienza a debilitarse, llega la rabia, el rencor... ¿para qué? desde que empezaron los primeros síntomas tú no lo creías, no podía ser verdad, es inaceptable que siendo tan hermosa, agradable y simpática pudieras tener un interior que se está pudriendo lentamente. Mientras sigues tu vida, aferrada a seguir siendo "normal" el mayor tiempo posible, pero acelerando todo lo que te dio miedo vivir cuando no te acordabas que eras mortal. Tu alrededor comienza a adquirir un nuevo color, empiezas a pensar, reflexionar, cuestionarte todo y a todos mientras corres a atrapar aquello que tenías "toda una vida" para alcanzar.
Debes aceptar que no tienes una vida sin límites, solo te quedan unos cuantos años o quizás unos meses o días, que te obligan a correr desesperadamente, mientras intentas creer que eso es lo mejor ¿qué otra alternativa te queda? Aceptar que estas enferma, que cuando comiencen a medicarte ya el agua no sabrá igual, que las miradas antes llenas de admiración y simpatía ahora se convierten en preocupación y lástima ¡No! eso no lo puedes tolerar, tienes demasiada fuerza para permitirte llegar a ese estado, aún tienes el control y ningún cabrón va a decirte que lo mejor es internarte en un hospital para que tengas una mejor "calidad de vida" ja ja ja ja ja ¿calidad de vida? y ¿qué es la vida? estar rodeada de gente "enferma" con ese olorcito tan desagradable que tienen todos los hospitales, mientras te emborrachas de jarabes y pastillas y todos vienen a visitarte (en un comienzo, mientras todavía te ves "sana") ¡pues NO! si esa es la vida, serás feliz excluyéndote.
Nunca habías creído en las señales y en el destino, pero ahora la vida te cachetea la verdad en la cara, de una forma tan contundente que no puedes seguir dormido, tienes que despertar ¡DESPERTAR! pero no en un hospital, prefieres la cama de un desconocido con una resaca terrible, una playa desierta al lado de ese ser tan especial, con tu familia en un campamento, con un poquito de miedo porque aún recuerdas las historias de terror contadas hace unas horas ¡eso es la vida! disfrutar, disfrutar, disfrutar... a estas alturas, no vale un: disfrutar sanamente, solo un disfrutar ¿qué más daño puedes hacerte? si toda la vida fuiste una chica sana, juiciosa, buena, prevenida, nunca probaste las drogas, solo algunas borracheras y unos cigarros… ¿para qué? si tu propio cuerpo se confabuló para matarte lentamente mientras tu vives aceleradamente.
Y ellos que no se dan cuenta de tu carrera y como no puedes evitar mirar el reloj, ellos siguen sordos y ciegos, recordándote como ya no puedes ser y es que, tampoco quieres ser... Si tan solo tuvieras una nueva oportunidad, si te hubieras dado cuenta del tiempo que desperdiciaste, si pudieras retroceder el tiempo, si pudieras ignorar el calendario y seguir en esa despreocupación colectiva en que viven ellos, si pudieras olvidar tu estado actual.
No te puedes permitir desperdicios (eso te hace sentir culpable), ni siquiera el tiempo empleado en escribir estas letras, intentando explicarte a ti misma y a ellos, algo en lo que aún sigues confusa, es una perdida de tiempo, ellos no pueden comprender, tienen que despertar. El pedacito de alma noble que aún sobrevive a ese caos que se convirtió tu vida, hace un intento de oración por lo bajito, para que ellos no despierten completamente mojados, solos y temblando de frío, como te ocurrió a ti.
Ojala puedan ser felices (ellos tienen el tiempo que tú no posees), ojala puedan darse cuenta, ojala tu puedas convertirte en un ejemplo y que no queden solo frases como "era tan joven y tan buena", "no es justo que le tocara eso" ja ja ja ja ja tu prefieres un: "esa puta desgraciada me enseñó que en el momento menos esperado puede caerte el chaparrón y tengo que estar preparado, esa maldita me recordó que solo se trata de ¡disfrutar!, de sentir, de cumplir, de seguir, de no dejarte derrotar…“
Si ellos supieran, si pudieran meterse dentro de ti por unos instantes, sentir tus deseos, tus culpas, tus alegrías, tus tontas esperanzas, tus miserias, eso no cambiaría tu realidad, pero te haría sentir menos sola, mientras se te escapan las horas, minutos, segundos… y eso, no tiene remedio.
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