Entre teclazo y teclazo...
A veces llegan esos momentos de inspiración en que quieres sentarte frente al computador (porque la máquina de escribir es para los de otra generación), y plasmar todo eso que sientes y tienes por dentro. Se tiene miedo a ser muy cursi y muy rígida, se tiene conciencia de que quizás algún día alguien logre entender lo que escribes y con un poco de suerte hasta le guste.
Pero eso no tiene tanta importancia, porque el público que uno busca satisfacer realmente es el de adentro, es a ti mismo, aunque siempre es bueno darle de comer al ego y mimarlo un poco. Aunque al final las cosas que se hacen por obligación, pierden tarde o temprano ese incentivo que te hace esforzarte y dar el cien por ciento.
A Guarandina no le pagan por prestarle atención a este blog y eso es realmente lo que la hace feliz, nadie la presiona, ni le dice "tienes 2 horas para dejar el informe sobre mi escritorio", a ella cuando le place busca un tiempito y empieza a escribir disparates.Y lee, y admira a aquellos que tienen ese don para crear una prosa hermosa, de esas que te dejan pensando "ojala algún día pueda hacer algo como eso", y agradece a todos aquellos que se tomaron el tiempo de compartirlo con los demás. Se esfuerza por aprender, por mejorar, por ser original, aunque eso es casi imposible.
Quizás un día se anime y escriba una historia de amor increíble sobre perejiles y cilantros, o las divertidas aventuras de una aceituna rellena, o tal vez sean los personajes que ella cree ver en las nubes los protagonistas. Sigo pensando.




Comentarios sobre Entre teclazo y teclazo...
Al escribir lo bueno es dejarse llevar. No pensar mientras lo haces que no va a gustar, o si va a gustar. Sólo eso escribir sobre un sentimiento y nada más.
Saludos.
Gracias por venir, Saludos.